La relación que tienes contigo

Y tú, ¿cómo te tratas?

Esta es una pregunta que podrías hacerte a diario. Cada día y cada noche… La única persona con la que siempre vas a estar eres tú, hagas lo que hagas, pase lo que pase. Por ese motivo es a quien más deberías respetar, a quien más deberías amar. Muchas veces nos centramos más en cómo nos tratan o trataron de pequeños, que en cómo nos tratamos o cuidamos a nosotros mismos. Perdonad mi sinceridad… pero ¡es absurdo! Nunca va a hacerte feliz una persona, una situación… si tú no estás bien contigo mismo, contigo misma. Puede que al principio lo parezca (cuando llega el amor o un trabajo maravillosos o tus hijos…) pero al final, si no estás en paz contigo, lo que apareció para hacerte feliz, deja de hacerlo… porque antes o después va a salir tu necesidad de verte, de amarte, de respetarte. Normalmente sale disfrazada y tiramos balones fuera, interpretamos nuestro sufrimiento como causa de lo que los demás hacen o dejan de hacer. Pero ni el problema ni la solución están fuera.

Solo necesitas verte, atender tus necesidades, conectarte contigo, entenderte, sentirte… en resumen: amarte. Pero no suele resultar fácil, porque nunca lo hemos hecho…

Un tema que me gusta mucho y que es muy recurrente en las sesiones es el del niño o niña interior. Vivimos abandonados, desconectados de lo que de verdad somos. Ya de muy pequeños “salimos” de nosotros para encajar fuera (sí, salimos para encajar… otro absurdo), para tener contentas a las figuras de referencia, al grupo de iguales… debemos encajar para sentirnos parte de. Y ¿dónde queda la individualidad y la genialidad de cada uno o cada una? Pues dentro, bien escondida, bien tapada… y eso nos pone tristes. Así que casi todo el mundo tiene dentro un niño maravilloso, una niña maravillosa, deseando ser vista. Y tu dolor es: ¿por qué no me ven? Pero la pregunta que tendrías que hacerte es: ¿por qué no empiezas a mirarte? Si comienzas a hacerlo, la necesidad de que los demás te vean, te acepten, te admitan… se desvanece, comienza a carecer de importancia, porque lo único que necesitas para ser feliz es escucharte.

La mayoría de las personas ni siquiera saben qué les hace felices e intentan responder esa pregunta mirando para fuera: ¿qué le hace feliz a la persona que tengo al lado? ¿fútbol, sexo, lectura? Quién sabe. Puedes ir probando y con un poco de suerte igual encuentras algo que te haga distraerte… Pero el camino es mucho más corto si en lugar de ir hacia fuera a encontrar respuestas, comienzas por indagar dentro. ¿Para qué salir fuera, si las respuestas están en ti? Ojalá esto nos lo explicaran en el colegio, pero es más interesante una sociedad de gente desconectada de sí misma, es más manejable (pero este es otro tema)

Lo que me interesa en este artículo es solo que comiences a mirar cómo te tratas, cómo te gustaría que te tratara la persona que va a estar siempre contigo, cómo te gustaría que te viera esa persona, qué querrías que valorara esa persona de ti… Te invito a reflexionar sobre estas preguntas y a que analices después si crees que puedes tratarte mejor o si ya te tratas bien. Si tu respuesta es la segunda, ¡enhorabuena! Pero trata de mejorarlo, porque TE LO MERECES.

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